Viaje en tren, una hora, llego a mi destino... ¡Suerte! Ahí estaba mi mejor amigo, iba a ver a una chica, solo recuerdo que me dijo esa palabra, justo esa, suerte.
Llego a mi casa, los nervios aumentaban, pero recibo un sms suyo ...`` Cielo ya estoy aquí, llámame cuando leas esto´´, empecé a temblar todavía más, estaba nerviosa, demasiado, pero el pensar en lo que le quería hizo que esos nervios pasarán de largo.
Llaman al telefonillo, bajar corriendo las escaleras para verle en el portal... solo puedo decir que mil sensaciones pasaron por mi en apenas unos segundos.
- No tengas miedo. Estoy aquí, contigo.-Te quiero.
-Eres muy importante para mí, no te olvidaré nunca.
Pasaron meses, no le volví a ver, pero no me arrepiento de nada.
Cada semana una llamada suya o simple mensaje diciendo `` ¿ Cómo te va cielo? ¿Todo bien? me alegra hablar contigo´´ Vale más que cualquier otra cosa.
No me arrepiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario